En el mercado podemos encontrar todo tipo de armarios de muy
diferentes precios. A la hora de elegir el más adecuado, debes
tener en cuenta, además del presupuesto disponible, cuáles son tus
necesidades de almacenaje, organización y espacio.
El armario a medida se distingue de los modulares por su
exclusiva fabricación siguiendo las medidas del hueco en el que irá
instalado, aportando una estética y terminación que no puede
ofrecer un armario de medida estándar. Una fabricación a medida
ofrece otras ventajas como son el aprovechamiento máximo del
espacio, ocultar antiestéticos pilares o jácenas, o aprovechar
huecos imposibles…
Sistema de puertas
Existen distintos
sistemas de apertura de puertas
para los frentes de los armarios, siendo 3 los más habituales:
Puertas Correderas: Se deslizan hacia izquierda
y/o derecha para acceder al interior del armario. Permiten un mayor
aprovechamiento del espacio, ya que al deslizarse nunca chocan con
otros muebles u objetos cercanos. También resultan muy prácticas y
aportan diseños espectaculares en la estancia.

Imor se distingue por ofrecer al cliente la
posibilidad de elegir todas y cada una de las partes que conforman
dicho frente: acabado y color de marcos, perfiles, puertas,
divisiones… haciendo totalmente único cada diseño.
Puertas Abatibles: Su apertura hacia la
izquierda o derecha requiere de un espacio libre delante de ellas,
por lo que está más aconsejado para estancias amplias. Permiten la
visualización total del interior del armario si abrimos todas sus
puertas.

Aunque habitualmente solemos encontrar diseños muy simples o
tradicionales para este tipo de frentes, imor
permite realizar puertas abatibles con los mismos diseños que
podemos encontrar en puertas correderas, aportando un toque
distinguido y actual a la estancia.
Puertas Plegables: Su apertura hacia la
izquierda o derecha también requiere de un espacio libre delante de
ellas, aunque menor que en el caso de las puertas abatibles, dado
que cada puerta se pliega en 2 paños. También permiten la
visualización total del interior del armario si abrimos todas sus
puertas.

Aunque este tipo de puerta suele elegirse para ambientes más
clásicos, imor permite también realizar diseños
actuales y vanguardistas para este tipo de puertas.
Ubicación
En cuanto a la ubicación del armario, como
anteriormente se ha mencionado, podemos buscar el espacio que
mayores ventajas nos ofrezca: camuflar determinados elementos
estructurales como pilares o jácenas, donde no afecte a la práctica
movilidad dentro de la habitación, en un hueco propicio para
ello.
Otra de las grandes ventajas imor radica en que
la instalación de sus armarios a medida no requieren de premarcos
ni tabiques de obra, pudiendo ubicarlos en cualquier lugar de la
estancia con sus propios tabiques en multitud de acabados y colores
(melaminas, cristales, espejos…).
Por último, nos quedará decidir qué diseño
elijo para mi armario. En este sentido, existen múltiples
posibilidades, sobretodo en el caso de los armarios
imor. Para una elección acertada, debemos tener en
cuenta el tamaño, la iluminación y el estilo decorativo de la
estancia.
En pequeñas estancias o con poca iluminación elegiremos
preferiblemente tonos claros o incluso espejos que proyecten la luz
y creen una mayor amplitud. En grandes estancias podremos elegir
entre todos los colores. Si buscamos una uniformidad en todos los
elementos o muebles de la estancia, procuraremos elegir entre la
misma gama cromática (mismo color que puertas y ventanas o que el
mobiliario de la habitación).
En cambio, si queremos hacer del armario un elemento distintivo
de la estancia con identidad propia, elegiremos colores opuestos o
que creen impacto visual. Otra opción es intentar "camuflar" el
propio armario, siendo para ello lo más acertado elegir el mismo
color de la pared en la que se ubica.
Una vez elegida la gama cromática del armario, podemos elegir el
diseño de la puerta. Si queremos un frente discreto, elegiremos
paños lisos en melamina, barnizado, cristal o espejo. Si queremos
destacarlo, podremos elegir puertas con divisiones horizontales o
verticales y combinar distintos materiales y colores (modelos
imor Tokio, Venus y
Hermes).
En ambientes clásicos son ideales las puertas
con melaminas veteadas, tonos cerezo o pekan. También con
particiones con cristal transparente para poner cortina.

En ambientes modernos son más adecuados los
diseños atrevidos que combinan distintos colores, tanto en
melaminas como en cristales.

Si deseas conocer algunos ejemplos con los diseños más
novedosos, no dudes en visitar la sección Armarios
de la web
No obstante, imor dispone de vendedores /
comerciales altamente cualificados para orientar al cliente en la
mejor elección del diseño de tu armario. Si deseas contactar con
uno de ellos, localiza tu punto de venta más
próximo.
La distribución del interior de nuestro armario o vestidor suele
generar inquietudes, ya que es difícil planificar a priori nuestras
necesidades, así como visualizar el espacio del que disponemos y su
capacidad.
El primer consejo consiste en hacer un pequeño análisis de todo
lo que queremos guardar: pantalones, camisas, camisetas, vestidos,
jerséis, bolsos, zapatos, mantas, abrigos… así como su frecuencia
de uso. Esto ayudará a planificar su ubicación en los distintos
módulos del armario o vestidor con el fin de tener ordenadas todas
nuestras cosas.
También es importante conocer el número de personas que
compartirán el armario o vestidor, y si el espacio disponible nos
permite crear una zona para cada persona o si por el contrario debe
compartirse en su totalidad.

Los módulos destinados a guardar camisas, jerséis y pantalones
colgados en perchas, deberán tener entre 80 y 100 cm de alto para
garantizar que no rocen en la balda inferior. Si se trata de
trajes, se dejará entre 100 y 120 cm. En el caso de prendas largas
como abrigos, vestidos, pantalones sin doblar… son necesarios un
mínimo de 150 cm.
Las prendas plegadas se ubicarán en baldas y/o cajones en las
zonas más accesibles, y será suficiente un mínimo de 30-35 cm de
ancho. En el caso de toallas, sábanas, cajas… se aconseja un mínimo
de 50-60 cm de ancho para alojarlas cómodamente.
Para los zapatos, existen varias opciones: ubicarlos en los
clásicos zapateros de tapa en la parte inferior del mismo, en
cajones-zapateros extraíbles, o en sucesivas baldas, sobretodo en
el caso de botas altas. Dependerá del gusto del cliente y de la
cantidad y tipo de zapatos a almacenar.


La zona del altillo o maletero se destinará a elementos de uso
ocasional y/o voluminoso (prendas de otra temporada, mantas,
edredones, cajas, almohadas…).
Los bolsos pueden también ubicarse en baldas o cajones, según su
tamaño.
Existen también multitud de complementos como los
que ofrece imor, que facilitan el orden y acceso.
Corbateros, pantaloneros, perchas extraíbles, soportes elevadores,
clasificadores de cajón, guardamantas, cajas de almacenaje…



A continuación os mostramos un ejemplo de un interior de tres
módulos con una distribución estándar para almacenar prendas cortas
y largas colgadas, así como prendas plegadas en baldas y
cajones.

Si deseas conocer otros ejemplos con los diseños más novedosos,
no dudes en visitar la sección Vestidores y Complementos de la
web.
No obstante, imor dispone de vendedores /
comerciales altamente cualificados para orientarte en la mejor
opción sobre el diseño de tu armario, si deseas contactar con uno
de ellos, localiza tu punto de venta más
próximo.